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Ex presos políticos cubanos testificaron sobre las torturas acústicas que sufrieron en cautiverio

Ex presos políticos cubanos testificaron sobre las torturas acústicas que sufrieron en cautiverio

El ex preso político Ernesto Díaz Rodríguez afirmó que durante los años que pasó recluido en la cárcel Combinado del Este, “las autoridades hicieron uso de la aplicación de torturas acústicas con la intención de quebrantar nuestro estado de salud físico y mental”. Según detalló el Diario de las Américas, entre los presos había un ciudadano cubanoamericano identificado como Rafael del Pino Siero, quien además de complicaciones relacionadas con el sistema digestivo, se habría quitado la vida por ahorcamiento como consecuencia “de las torturas sónicas”.

Díaz Rodríguez explicó que años más tarde, en la cárcel de Boniato continuaron las agresiones acústicas por un periodo de más de siete años, pero que adicionalmente a los presos por razones políticas se les mantenía aislados en “celdas de castigo” sin posibilidad de contacto con sus familiares.

Hicieron uso de la aplicación de torturas acústicas con la intención de quebrantar nuestro estado de salud físico y mental

Añadió que “esa práctica brutal [torturas sónicas] era dirigida por el capitán Alvis Matos, quien había regresado de un entrenamiento especial en medidas carcelarias que se le impartió en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas”.

El también ex preso político Basilio Guzmán dijo que varios de sus antiguos compañeros de prisión murieron después de recibir “descargas de sonidos que eran de manera constante, con bulla o música de moda en esa época”.

Según su testimonio, los guardas del penal situaban enormes bocinas en dirección a las celdas como una forma de tortura que combinaban con otras en las que utilizaban miles de mosquitos, en espacios muy reducidos.

Los guardas del penal situaban enormes bocinas en dirección a las celdas como una forma de tortura

“Ellos se llevaban a algunos de mis compañeros para que los revisara un médico, algunos daban brincos y convulsionaban, y después solo se sabía que habían muerto sin que nadie diera una explicación”, indicó.

Agregó que él mismo es una víctima de esas formas de tortura. “Yo nunca más he podido subirme a una escalera, el médico me lo ha prohibido, porque siento que he perdido mi estabilidad desde aquellos días en la prisión”.

Guzmán estuvo en varios centros penitenciarios de la isla tras ser objeto de una condena a 20 años, que fue incrementada a 22 por ser considerado “un preso muy problemático”.

Estos testimonios se conocieron durante la sesión de la Comisión Internacional Fiscalizadora de los Crímenes de Lesa Humanidad del Castrismo, constituida este año, que busca crear un “tribunal especial” para juzgar los delitos de ese tipo cometidos en Cuba.

“Buscamos que se establezcan los hechos para que sirva para juzgar a los criminales, y buscar la creación de un tribunal especial para crímenes de lesa humanidad bien sea en una Cuba libre y democrática futura o en otro país, equiparado a los de Nuremberg, la antigua Yugoslavia, Ruanda y Camboya”, detalló el abogado mexicano que está al frente de la iniciativa, René Bolio.

También trabajan para lograr “el respaldo” de la Corte Penal Internacional (CPI), sobre todo para que les ayude en la creación de ese tribunal.