Cuba

Alaska Airlines dejará de volar a Cuba por las medidas de Trump

Alaska Airlines dejará de volar a Cuba por las medidas de Trump

La compañía estadounidense Alaska Airlines confirmó en un comunicado que a partir de enero próximo dejará de volar a Cuba como consecuencia de las disposiciones y regulaciones impuestas por el Gobierno del presidente Donald Trump desde el 9 de noviembre.

“Viajar es hacer conexiones, y tuvimos el honor de haber desempeñado un papel en ayudar a las personas a hacer conexiones personales con viajes entre los Estados Unidos y Cuba”, expresó Andrew Harrison, director comercial de la aerolínea, en el texto publicado en la web corporativa.

Con sede en Washington, la empresa informó que el 22 de enero de 2018 concluirán sus vuelos diarios en la ruta Los Ángeles-La Habana.

Explica el texto que 80 de cada 100 clientes de Alaska Airlines que utilizan sus servicios para ir a la capital cubana lo hacen bajo la categoría de viajes educativos individuales “pueblo a pueblo”, la cual quedó vetada en las nuevas regulaciones del Ejecutivo estadounidense.

Ante esta nueva realidad, agrega la corporación, ocurrirá una redistribución de los recursos hacia otros mercados cuya demanda continúa siendo fuerte, en detrimento de las operaciones que desde el 5 de enero de 2017 se realizaban entre Los Ángeles y la capital de la mayor de las Antillas.

Las nuevas disposiciones y regulaciones en vigor desde el 9 de noviembre están contenidas en tres documentos: La Lista del Departamento de Estado sobre “Entidades Cubanas Restringidas” y las Regulaciones de la oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, sobre las transacciones financieras y los viajes a Cuba.

Asimismo, las Regulaciones del Buró de Industria y Seguridad (BIS, en inglés) del Departamento del Comercio establecen límites sobre la política de licencias de exportaciones y reexportaciones hacia la isla del Caribe.

Legisladores y directivos del Consejo Nacional de Comercio Exterior (NFTC, en inglés) de Estados Unidos coinciden en las críticas a las nuevas restricciones contra el intercambio con Cuba y los viajes de los norteamericanos a la isla.

“Nadie gana con esta nueva política terrible, es simplemente punitiva. Daña a estadounidenses y cubanos por igual”, escribió Barbara Lee, congresista demócrata por California, en la red social Twitter respecto a las prohibiciones dadas a conocer por los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio.

En cumplimiento del memorando firmado por Trump en Miami el 16 de junio último, las proscripciones revierten avances alcanzados en el acercamiento a Cuba en la etapa final del mandato del presidente Barack Obama (2009-2017).

Críticas emanaron, igualmente, del NFTC de Estados Unidos que calificó de “equivocadas” las nuevas limitaciones.

Según la institución creada en 1914 y que asesora a cientos de corporaciones en políticas fiscal y comercial, las restricciones que vetan los negocios de las empresas estadounidenses en la isla del Caribe son “contraproducentes”.

Jake Colvin, vicetitular del NFTC, manifestó en un comunicado que autorizar solo los denominados viajes “pueblo a pueblo” en estancias auspiciadas por una organización reducirá el contacto que los norteamericanos puedan tener con los residentes en la isla.

Insistió el experto en asuntos comerciales en que las nuevas barreras afectarán a los trabajadores por cuenta propia y a los arrendadores de viviendas particulares, quienes son parte del sector privado al que el gobierno de Trump prometió apoyar.

Sobre las nuevas medidas el portavoz del NFTC sentenció que serán confusas para los viajeros y requerirán recursos significativos del Ejecutivo de Washington para su cumplimiento.

Las prohibiciones incluyen el veto a los estadounidenses de hacer transacciones con cerca de 180 entidades de la isla —entre ellas hoteles, marinas y tiendas- y obliga a que todos los viajes educativos no académicos “pueblo a pueblo” se lleven a cabo bajo los auspicios de una organización que esté sujeta a la jurisdicción norteamericana.

Además ya no serán autorizadas las visitas educativas individuales no académicas, y quienes vayan a la isla bajo el patrocinio de una organización deberán estar acompañados por un representante de ella, entre otras restricciones.