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Al Manchester City de Guardiola se le olvida ganar

Al Manchester City de Guardiola se le olvida ganar

Cinco partidos sin conocer la victoria. Tres empates y dos derrotas, ambas dolorosas. El último en sumarse a la lista ha sido el Southampton, que visitaba el Etihad con la intención de prolongar la negativa racha del Manchester City, y lo consiguió. A pesar de la insistencia “citizen” en remontar el tanto inicial, los de Guardiola, en uno de sus peores partidos de la temporada, se chocaron contra la defensa visitante en los instantes finales del encuentro (1-1).

Por segunda jornada consecutiva, Guardiola usó un esquema con tres defensas. Volvía al once Kompany, escoltado por Kolarov y Stones, mientras que Fernandinho y Gündogan se colocaron por delante. En las bandas, Sané y Sterling, con De Bruyne y Silva por dentro. Arriba regresó Agüero, titular tras entrar desde el banquillo en el Camp Nou.

Desde el comienzo, nada ofrecía buenas señales. Quienes tenían que dar el último pase, Silva y De Bruyne, fallaban envíos sencillos. Quienes debían regatear en banda, Sterling y Sané, no recibían balones con claridad. Agüero, en solitario, no podía hacer nada ante una fantástica dupla formada por Van Dijk y Fonte. Sin intensidad y sin cohesión en sus jugadas, el Manchester City estaba apagado. La hinchada se lo recriminó a los suyos, que no reaccionaban. En medio de los murmullos, Stones falló un pase en defensa, Redmond lo recogió en la frontal del área, sorteó a Claudio Bravo y marcó el 0-1.

Guardiola actuó a la media parte: Kelechi dentro, De Bruyne fuera. Dos delanteros en lugar de uno. Y diez minutos tardó Kelechi en marcar el 1-1. “Es un goleador”, dice Guardiola. Ha marcado 11 goles en 17 tiros a puerta durante su trayectoria en la Premier, que es de apenas un año. El joven nigeriano fue el primero en llegar a un centro lateral de Sané, que estaba solo en ataque. Remató de primeras y empató el encuentro, motivando por primera vez a la hinchada del Etihad, que temía lo peor.

En el tramo final del choque, el conjunto local se volcó sobre la portería de Forster, que tuvo que actuar para mantener el empate. Entre el guardameta inglés y Van Dijk, pletórico al cruce y en los balones divididos, el Southampton aguantó la embestida. Oriol Romeu fue un gigante en la medular y se llevó el Man of the Match.

El mal menor para el Manchester City es que, a pesar de la mala racha, conserva el liderato en la Premier League, aunque empatado a puntos con Liverpool y Arsenal. En el apartado negativo, la sensación de haber pinchado una vez más y el calendario que se presenta en el horizonte: un duelo copero ante el Manchester United en Old Trafford y el enfrentamiento europeo ante el Barcelona.

Fuente: Marca