Cuba

Un crucero vuelve a unir Estados Unidos y Cuba

Un crucero vuelve a unir Estados Unidos y Cuba

El “Adonia” se convirtió hoy en el primer crucero en más de medio siglo en llegar a Cuba tras zarpar desde Estados Unidos.

Es en concreto el primer crucero con bandera estadounidense en casi 40 años que cruza los Estrechos de Florida de Miami a La Habana, reanudando los viajes comerciales en aguas que una vez representaron medio siglo de hostilidad.

El Adonia, visto desde las calles de La Habana. / AFP

El Adonia, visto desde de las calles de La Habana. /AFP

 

El barco de Fathon, filial de la compañía Carnival Cruise, salió alrededor de las 16:00 hora local (17 hora argentina) del domingo del puerto de Miami, en Florida, para enfilar con unos 700 pasajeros a bordo hacia La Habana. Llegó al puerto habanero alrededor de las 9:30 de esta mañana, donde realizó las maniobras de atraque en la terminal de cruceros “Sierra Maestra” en el centro histórico de la capital cubana.

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Algunos de los espectadores que acudieron a la zona del litoral habanero hoy portaban banderas cubanas e incluso alguno llevaba una de Estados Unidos.

En las cubiertas de la embarcación se podía ver a grupos de los pasajeros que contemplaban las primeras vistas de la capital cubana en este viaje inaugural e histórico. Algunos sacaban fotos del arribo y las subían a Twitter.

El viaje inaugural entre ambas orillas del Estrecho de la Florida, separadas por unas 90 millas (unos 144 kilómetros) en sus puntos más cercanos, fue posible después de que se superara hace unos días una fuerte polémica por leyes cubanas que impedían embarcar inicialmente a ciudadanos de la isla.

Cubanos en sus autos clásicos dan la bienvenida al Adonia en La Habana. /AFP

Cubanos en sus autos clásicos dan la bienvenida al Adonia en La Habana. /AFP

Antes de la Revolución de Cuba en 1959, los cruceros viajaban con regularidad entre ambos países. Elegantes barcos zarpaban desde Nueva York y viajes de fines de semana por 42 dólares la noche salían dos veces por semana desde Miami, dijo Michael L. Grace, un historiador amateur en cruceros.

Los cruceros desde Nueva York ofrecían ostentosas cenas, películas, bailes y apuestas de “caballos” donde los camareros jalaban caballos de madera alrededor de una pista de baile y donde se determinaba cuántos metros podían mover por turno.

La empresa United Fruit operó un servicio semanal que salía de New Orleans, agregó Grace.

“Cuba era un destino muy grande para los estadounidenses, enorme”.

Los cruceros mermaron después de la Revolución y se congelaron por completo después de que Castro expulsó al gobierno cubano respaldado por Washington.

Los viajes directos en barco entre Estados Unidos y Cuba son posibles gracias al histórico acercamiento que ambos países iniciaron en diciembre de 2014.

Carnival anunció en marzo que sus cruceros atracarían por primera vez en el país antillano, aunque excluyó inicialmente a viajeros cubanos, ya que las leyes de ese país impedían hasta hace unos días a los cubanos viajar en barcos sin un permiso especial.

La comunidad del exilio cubano, afincada sobre todo en Florida, amenazó con llevar a Carnival a los tribunales por discriminación. La empresa dio entonces marcha atrás y anunció que permitiría a los cubanos hacer reservas en los cruceros hacia la isla. Aunque tengan también la nacionalidad estadounidense, los exiliados que hayan nacido aún en la isla deben entrar al país siempre con un pasaporte cubano.

El Gobierno de Raúl Castro allanó hace unos días el camino para el primer viaje comercial directo por mar entre ambos países al reformar sus leyes para permitir que sus ciudadanos puedan embarcarse libremente en barcos mercantes y cruceros.

Hoy, el gobierno cubano considera los cruceros una fuente fácil de ingresos que puede atraer a miles de paseantes estadounidenses sin saturar más los hoteles llenos o exigiendo más al escaso suministro de alimentos.

Carnival Cruise Line informó que el Adonia efectuará dos viajes al mes de Miami a Cuba. Las reservaciones comenzarán en 1.800 dólares por persona e incluyen diversas actividades culturales y educativas, como clases de español, indicó Carnival en su página de internet.

(fuente: Clarín)